Biotecnología y salud digital: la biorrevolución

En este blog ya nos hemos referido a cómo la salud digital engarza las distintas ramas de las ciencias médicas e impacta en su desarrollo. El post de hoy trata sobre la relación entre biotecnología y salud digital, a raíz de la lectura del libro “Biotecnología, soluciones para la salud del futuro y la sostenibilidad del planeta”.

Está escrito por dos buenas amigas: Ana Polanco Álvarez y Elisa Díaz Martínez y es la segunda entrega de la colección HealthTech de LID Editorial, dirigida por Santiago de Torres. La obra tiene como objetivo acercar la biotecnología y su impacto económico y social al público en general.

La biotecnología se puede definir como el área de las ciencias de la vida en la que se emplean elementos biológicos (moléculas, tejidos, células…) con fines específicos como curar una enfermedad, mejorar una planta, su aplicación en un proceso industrial, etcétera. Dichos elementos biológicos pueden ser naturales o haber sido modificados por el hombre para su uso.

La biotecnología en los ODS y su importancia creciente

La biotecnología participa en 13 de los 17 objetivos del milenio (ODS). Entre ellos, el relacionado con la seguridad alimentaria (permite obtener mejores cultivos, por ejemplo), agua y saneamiento (contribuye al uso del agua de una forma más sostenible así como a su reciclaje) y la salud.

El peso de la biotecnología en el ámbito de la salud es importante y creciente, tanto en su vertiente de resultados como en la I+D+i. Casi el 21% del total de la inversión empresarial del mundo en I+D+i  se destina a biotecnología.

Ilustra su importancia que ocho de cada diez de los medicamentos más vendidos en el mundo y siete de cada diez medicamentos en investigación tengan un origen biotecnológico. Gracias a la biotecnología se han erradicado enfermedades como la polio y la viruela y se ha conseguido hacer crónico el SIDA.

En biotecnología y salud digital uno de sus campos clave de aplicación es la medicina de precisión o medicina individualizada molecular. En esta área normalmente se utilizan productos biotecnológicos derivados de las células de cada persona para desarrollar productos específicos que curen su enfermedad. En el caso del cáncer, estas tecnologías tienen una respuesta de un 30,6% frente al 4,9% de los tratamientos tradicionales. En el caso del cáncer de pulmón se ha conseguido una reducción de la mortalidad de hasta un 37%.

Entre el arsenal de innovaciones de la biotecnología en los últimos años en distintos ámbitos en salud destacan la edición y las terapias génicas (un campo apasionante). También los tests de resistencia a antibióticos, la bioimpresión, el control de la expresión génica, la administración de medicamentos por vías biológicas, la epigenética, las vacunas genómicas (como las que se desarrollaron en la pandemia del COVID), el microbioma, la medicina regenerativa y varias más, que se  abordan en el libro del que hoy escribo.

Big data e inteligencia artificial: un salto cualitativo en biotecnología

Pero cuando las autoras comienzan a hablar de biorrevolución es cuando el pujante campo de la biotecnología rompe sus olas en la playa de la transformación digital. Así, analizan en profundidad cómo big data y la inteligencia artificial están llamadas a dar un salto de gigante en el desarrollo de nuevos productos biotecnológicos. Por ejemplo, recientemente un programa de deep learning desarrollado por Google ha permitido determinar la forma en 3D de las proteínas. Otras técnicas de biotecnología como la edición genética con CRISPR también podrían beneficiarse de la aplicación de la inteligencia artificial.

Recomiendo, por tanto, vivamente “Biotecnología, soluciones para la salud del futuro y la sostenibilidad del planeta” como lectura para este verano. Aborda un tema apasionante, tratado de forma divulgativa y amena.

Imagen: Hagerstown Community College