Pertenezco a una generación, la de los nacidos en los sesenta y setenta del pasado siglo, que ha vivido muchas revoluciones. Tecnológicas, afortunadamente, no de las otras. Cuando yo era niño, en las casas había teléfono, televisión, enciclopedia, y poco más. Hoy llevo en el bolsillo un potente ordenador conectado permanentemente a internet, acompañado de […]